Un afortunado: Tomás.

Mi nombre es Tomás Morales. Estuve en el preventorio de La Sabinosa en los primeros meses del año 1958, a los 9 años de edad. Fui junto con mi hermano mayor y los recuerdos que tengo son todos buenos a excepción de la sopa de sémola que nos daban de comer a menudo. 

No recuerdo malos tratos hacia nadie, ni separación de hermanos (en mi caso es evidente). La señorita que nos cuidaba, creo que se llamaba Emilia, nos trataba muy bien. Recuerdo que, además de a la playa de La Sabinosa, nos llevaban a jugar y a bañarnos a la Playa Larga, también que nos llevaron a ver un partido de fútbol del Tarragona. En fin que mis vivencias no tienen nada que ver con otras que he leído.
Adjunto la única foto que conservo.
Saludos.

Comentarios

Scila ha dicho que…
El comentario de Tomás viene a confirmar que no todo los sabinosos guardan idénticos recuerdos de su estancia en el Preventorio, hay algunos que- afortunadamente para ellos- lo pasaron bien y no fueron conscientes del trato que recibímos la mayoría de los internos. Una vez más se pone de manifiesto que la duración de la estancia tampoco era uniforme, encontramos estanciasd de tres meses, de seis e incluso de un año.
Nuestra bienvenida a Tomás,un nuevo sabinoso.
Jose ha dicho que…
seras el unico, por que yo estuve 6veces en verano y ni una lo pase bien, tu tenias un pase para el botijo? acuerdate de los vasos de aluminio uno para la comida y otro para la cena esa es toda el agua de un dia .un saludo camarada.