27/12/08

Más de Lorenzo



Por fin he conseguido unas fotografías (no ha sido fácil): en la 01 el de la Izquierda soy yo, a continuación mi hermano Pedro. En la 02 también soy el de la izquierda, a continuación un buen amigo "el flequi" (curiosa manía la de los apodos, no recuerdo el nombre de pila), en la 03 estoy en el centro de la segunda fila mirando a la izquierda, al final de la segunda fila (izqu.) "el negro", a mi derecha su hermano y en la primera fila, a la izqu. Raúl Romero.


Hay mucho para no recordar, mucho que decidí olvidar, ya apenas existe aquello "malo" que "me hicieron" aquellas mujeres, algo mas recuerdo de lo "malo" que hice, la verdad es que desde que empecé a tomar conciencia de la innombrable manipulación a la que nos sometían en la época, siento la necesidad de pedirle disculpas a un tal "negro" (está en la foto del grupo), reconozco que fuí cruel con él, cosas de chicos pero la crueldad con 8 ó 9 años también es crueldad, y nunca es tarde para pedir perdón. Así que desde aquí lo hago.
No estaría mal juntarnos algún día en aquel lugar, tal vez para exorcizar las miles de situaciones que nunca debieron haberse producido, ¿o si? 
Recuerdo un nombre Raúl Romero Altares, otro sin apellido Víctor, también tuve un socio que conoció los horrores sabinosos, Tomás Lara.

26/12/08

Lorenzo también pasó por allí







No se por qué razón, pero desde hace un par de días no paro de pensar en La Sabinosa, al dar con este blog me han invadido las sensaciones que recuerdo de aquel lugar, esa injusta condena dificíl de explicar, tal vez sea el momento de sacarlo fuera.

Siempre he dicho que prefiero tres años de "mili" de la de los ´70 que tres meses de preventorio. Sólo me quedan tres buenos recuerdos; algunos amigos, el chocolate, y el sabor de un bocadillo de pimientos fritos que les sacamos a unos turistas a través de una valla, en una tarde que nos escapamos de la siesta. 

Ciertamente es dificil de recordar. Si no me fallan los cálculos estuve en 1964 y 1965 (demasiado).

El primero por la izquierda Lorenzo, a su lado Pedro, el hermano.

15/12/08

Tomás estuvo allí

Me llamo Tomás y yo también estuve allí. Recuerdo que me enviaron al Preventorio en el Julio de 1965, tenía entonces 7 años. He leído el recorte de la Vanguardia de julio 1.965, y yo era uno de aquellos 50 niños. Mis recuerdos de mi estancia allí son horrorosos, y la recuerdo como una de las peores vivencias, no solo de mi niñez, sino de mi vida. 
Era muy pequeño y recuerdo pocas cosas, pero si recuerdo que la Srta. que “nos cuidaba” se llamaba Fermina y la llamábamos "Srta. Fermin". 
También recuerdo que cantabamos una canción que decía: "Ha venido Franco, ha tirado un cohete y a la Srta Fermin le ha dado en todo el chochete, que  tururú, que  tururú……".

Yo estaba en el Pabellon B que, creo, era el único al que se accedía subiendo unas escaleras, ya que a los demás, sin no recuerdo mal, entrabas directamente desde el patio y no había escaleras. La Srta. Fermin nos obligaba a dormir mirando hacia nuestro lado d
erecho, es decir, hacia el lado contrario de su dormitorio que se encontraba en la entrada del pabellón.             


Me acuerdo que una noche, mi compañero de la cama contigua, al que le llamaba Amador porque se parecía mucho a un chico de mi barrio que se llamaba así, me estaba dando golpecitos por la espalda y al volverme hacia él, vi horrorizado que la cuidadora, la Srta. Fermin, estaba allí de pié vigilándonos. No tardó en dirigirse hacía mí, se quitó la alpargata y me pegó una buena paliza con ella, golpeándome por todo el cuerpo, de tal forma que terminé sangrando por la nariz.
También recuerdo que, antes de salir de Madrid, me hice amigo de u
n chico que creo era de Segovia, o de Ávila, y tenía una pequeña cojera. Estuvimos muy unidos en los tres meses que allí permanecimos y me encantaría volver a contactar con él si llega a leer esto.
Mi hermana, enferma y hospitalizada en un sanatorio en San Rafael (Segovia), me envió por carta 25 pesetas de aquellas de billete, y así me lo decía en la misma, pero estas no se encontraban dentro del sobre que ya se habían encargado antes de abrir las cuidadoras.
Cuando estuve allí, a los novatos (creo que cada quince días llegaban nuevos grupos) les cantábamos "la made del PRE, la made del PRE", moviendo las manos hacia nuestro lado derecho, de arriba abajo, como si fuera una especie de danza.
Es curioso, pero siendo tan pequeño y en solo tres meses (fueron una eternidad), me acostumbré a sobrevivir en un ambiente sumamente hostil y horroroso para cualquier persona y más para un niño. Respecto a la comida, solo recuerdo los platos de sémola que nos daban casi todos los días. Por último, os envío dos fotografías, en una estoy con todo el grupo y en la otra con la Srta. Fermin en la famosa roca.
Ag
radezco a Scila la iniciativa de crear esta página en la que podemos dar a conocer a la gente lo que ocur
rió en ese lugar siniestro. Un abrazo muy fuerte para todos los que allí estuvimos. Tomás.

6/12/08

Los anónimos

Hemos dejado abierta la posibilidad de escribir un comentario en esta página a todo el mundo que desee hacerlo, sin necesidad de registrase, como hacen la mayoría de las webs. No obstante se hace imprescindible contar al menos con un correo, un email, que aún manteniendo ese anonimato nos permita responder cuando el caso lo requiera, lo que no es posible admitirlos es en los casos en que no se deja ni siquiera ese mínimo dato.
Rogamos por tanto a cualquier comunicante que nos deje su e-mail, su anonimato no sufrirá menoscabo por ello. 
Saludos y Felices Fiestas a todo el mundo.

1/12/08

Titular de Prensa

Remitido:

Gracias por hacer mención a mi "aportación" como "vecino". Únicamente puedo ofrecer mi ayuda por si alguno de ustedes, de vosotros, requerís de mi condición de Tarraconense para poder contactar con la Diputación por si alquien desea realizar alguna "visita" a lo que queda de ese lugar. 
Te adjunto en un archivo escaneado, aunque ya los debes de tener, un apunte en La Vanguardia sobre el tema. Saludos.
Gracias de nuevo por tu aportación- el adjunto recorte de La Vanguardia Española- que, en su edición del día 9 de Julio de 1965, publicaba este artículo que viene a aclarar dudas obre la "función" social, o represora, de La Sabinosa.
Aquí se habla de niños "convivientes" con enfermos de Tuberculosis en origen. Porque más allá de toda duda es evidente que los internos estábamos sanos y no fuimos tratados, médicamente, de nada. Respecto a las visitas, creo que todos las hemos realizado en distintas ocasiones y en el estado actual de ruina es peligroso aventurarse en el interior. Pero ahí queda tu ofrecimiento por si alguien quiere hacerlo.

Un cordial saludo/Scila.