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Más de Lorenzo

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Por fin he conseguido unas fotografías (no ha sido fácil): en la 01 el de la Izquierda soy yo, a continuación mi hermano Pedro. En la 02 también soy el de la izquierda, a continuación un buen amigo "el flequi" (curiosa manía la de los apodos, no recuerdo el nombre de pila), en la 03 estoy en el centro de la segunda fila mirando a la izquierda, al final de la segunda fila (izqu.) "el negro", a mi derecha su hermano y en la primera fila, a la izqu. Raúl Romero.


Hay mucho para no recordar, mucho que decidí olvidar, ya apenas existe aquello "malo" que "me hicieron" aquellas mujeres, algo mas recuerdo de lo "malo" que hice, la verdad es que desde que empecé a tomar conciencia de la innombrable manipulación a la que nos sometían en la época, siento la necesidad de pedirle disculpas a un tal "negro" (está en la foto del grupo), reconozco que fuí cruel con él, cosas de chicos pero la crueldad con 8 ó 9 años también es crueldad, y nun…

Lorenzo también pasó por allí

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No se por qué razón, pero desde hace un par de días no paro de pensar en La Sabinosa, al dar con este blog me han invadido las sensaciones que recuerdo de aquel lugar, esa injusta condena dificíl de explicar, tal vez sea el momento de sacarlo fuera.

Siempre he dicho que prefiero tres años de "mili" de la de los ´70 que tres meses de preventorio. Sólo me quedan tres buenos recuerdos; algunos amigos, el chocolate, y el sabor de un bocadillo de pimientos fritos que les sacamos a unos turistas a través de una valla, en una tarde que nos escapamos de la siesta. 
Ciertamente es dificil de recordar. Si no me fallan los cálculos estuve en 1964 y 1965 (demasiado).

El primero por la izquierda Lorenzo, a su lado Pedro, el hermano.

Tomás estuvo allí

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Me llamo Tomás y yo también estuve allí. Recuerdo que me enviaron al Preventorio en el Julio de 1965, tenía entonces 7 años. He leído el recorte de la Vanguardia de julio 1.965, y yo era uno de aquellos 50 niños. Mis recuerdos de mi estancia allí son horrorosos, y la recuerdo como una de las peores vivencias, no solo de mi niñez, sino de mi vida. 
Era muy pequeño y recuerdo pocas cosas, pero si recuerdo que la Srta. que “nos cuidaba” se llamaba Fermina y la llamábamos "Srta. Fermin". 
También recuerdo que cantabamos una canción que decía: "Ha venido Franco, ha tirado un cohete y a la Srta Fermin le ha dado en todo el chochete, que  tururú, que  tururú……".

Yo estaba en el Pabellon B que, creo, era el único al que se accedía subiendo unas escaleras, ya que a los demás, sin no recuerdo mal, entrabas directamente desde el patio y no había escaleras. La Srta. Fermin nos obligaba a dormir mirando hacia nuestro lado derecho, es decir, hacia el lado contrario de su dormito…

Los anónimos

Hemos dejado abierta la posibilidad de escribir un comentario en esta página a todo el mundo que desee hacerlo, sin necesidad de registrase, como hacen la mayoría de las webs. No obstante se hace imprescindible contar al menos con un correo, un email, que aún manteniendo ese anonimato nos permita responder cuando el caso lo requiera, lo que no es posible admitirlos es en los casos en que no se deja ni siquiera ese mínimo dato.
Rogamos por tanto a cualquier comunicante que nos deje su e-mail, su anonimato no sufrirá menoscabo por ello.
Saludos y Felices Fiestas a todo el mundo.

Titular de Prensa

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Remitido:

Gracias por hacer mención a mi "aportación" como "vecino". Únicamente puedo ofrecer mi ayuda por si alguno de ustedes, de vosotros, requerís de mi condición de Tarraconense para poder contactar con la Diputación por si alquien desea realizar alguna "visita" a lo que queda de ese lugar. 
Te adjunto en un archivo escaneado, aunque ya los debes de tener, un apunte en La Vanguardia sobre el tema. Saludos.
Gracias de nuevo por tu aportación- el adjunto recorte de La Vanguardia Española- que, en su edición del día 9 de Julio de 1965, publicaba este artículo que viene a aclarar dudas obre la "función" social, o represora, de La Sabinosa.
Aquí se habla de niños "convivientes" con enfermos de Tuberculosis en origen. Porque más allá de toda duda es evidente que los internos estábamos sanos y no fuimos tratados, médicamente, de nada. Respecto a las visitas, creo que todos las hemos realizado en distintas ocasiones y en el estado actual de …

Los vecinos

Hemos de agradecer el comentario de nuestro anónimo comunicante en el que insiste en aclarar que los vecinos del Preventorio (las escasas viviendas cercanas) desconocían el trato que recibíamos los internos. Por supuesto que entendemos, al menos a título personal, ese desconocimiento, como hemos afirmado en distintas intervenciones, las cuidadoras cambiaban de actitud si alguien ajeno a la Sabinosa se acercaba donde estábamos. Dejaban las palas y los gritos para hablar de los "pobres niños que les enviaban muertos de hambre y enfermedades desde Madrid" para ser cuidados.
Ni siquiera se nos ocurre pensar que eran tan crueles con los críos por ser catalanas (la mayoría), simplemente, en este tipo de establecimientos cuando no hay el debido control o sensibilidad hacia los niños, suelen generarse este tipo de mal trato, sea donde fuere, el ser humano es así, a veces.
Una vez más agradecemos su mensaje a nuestro "vecino" de antaño.

Scila/

El grupo de Eduardo

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Eduardo nos remite esta foto en la que podemos ver a un numeroso grupo de ex compañeros, de los miles que pasaron por La Sabinosa.
Sería estupendo que alguien, al ver esta foto, se reconociese y nos lo hiciese saber, estamos interesados en encontrar nuevos compañeros.

Scila/

Eduardo: Mi aportación

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Eduardo y Lolo 1961

Para mí, fue una aventura, pero ahora con el tiempo siento que me ha ayudado a entender mejor al hombre en su faceta más humana, fue toda una experiencia. Me apunté con mi amigo Lolo porque nos decían en el colegio que lo pasaban pipa, teníamos 12 años. Pero también me acuerdo lo mal que lo pasaban algunos, sobre todo los más pequeños, hasta el punto de sentír la obligación de protegerles. 
Recuerdo en las primeras noches los gemidos de diferentes compañeros en la sala dormitorio. Algunos, los pobres, venían desnutridos de sus casas y al mes de estancai ya no había quien los tosiera.
Recuerdo la hilera de grifos con pileta, de agua de mar desalada (que no duchas) en la que íbamos metiendo partes del cuerpo para lavarnos, el agua jabonosa derramada hacía que nos diéramos buenas costaladas, pero al final el humor de los niños convertía el baño en pistas deslizantes, en pelota picada (sin tabla de surf que no se había inventado).
Eso sí, al final reprimido a hostias por l…

Volveremos

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Las vacaciones estivales nos apartarán temporalmente de nuestra tarea de encontrar a nuevos compañeros pero seguiremos tan pronto se produzca al regreso, quien sabe, quizás al regreso encontremos nuevos contactos gracias al ocio. Que lo paséis pipa y nos lo contéis luego.

Scila/

Bienvenido a bordo

Es para todos nosotros motivo de alegría reencontrar a un nuevo compañero de La Sabinosa. Cada nueva incorporación viene a reafirmar nuestros recuerdos, tan difíciles de aceptar por quienes no pasaron por aquel "preventorio", tan difíciles de hacer creer a nuestras propias familias que ignoraban donde nos enviaban. 
Bienvenido al club Armando, nos sería de gran utilidad que pudieses encontrar al menos una fotografía con tus compañeros de expedición, o de pabellón, saber el nombre de la cuidadora que te tocó en suerte, nombres de compañeros..., etc. Bienvenido.
Scila/

Un nuevo compañero

Estimados amigos de La Sabinosa:
Quisiera agradecer de corazón a las personas que han tenido la iniciativa de hacer volver con comentarios e imágenes, tantos recuerdos de tantos niños, porque viendo esto siempre seremos los niños de los tiempos difíciles de la posguerra.
Una amiga de mi madre, convenció a la mía de llevarme con su hijo de Colonias a Tarragona. Recuerdo los preparativos de vacunas, etc. En la calle Bailén de Madrid y en Plaza de España, que creo era el centro donde estaba el Patronato Antituberculoso que concentraba las expediciones. (con su logotipo de la cruz con dos barras horizontales).

Mis experiencias, grabadas para toda mi vida empiezan con el viaje y despedida de familiares en Atocha, el uniforme beige exclusivo de viaje, pues nada más llegar nos lo cambiaron por otro con parches zurcidos, y la bolsita de comida para el tren. Al llegar, formación en el patio principal para comprobación de que estábamos todos.
Una fila de niños renegridos y con la cabeza rapada a t…

Jesús también estuvo allí

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En mi primera expedición mi cuidadora se llamaba Victoria, en la segunda estuve con la señorita Teresa- dos hermanas llamadas "Culebra" de apellido-, la tercera vez fue con la señorita Rosario, de esa época es la fotografía, quizás la que mejor se portó conmigo dentro de la durísima disciplina. 
Del cura aprendí la letanía en latín para no estar sentado en el suelo todo lo que duraba el rosario. Lo rezábamos todas las tardes después de la siesta, recuerdo que había un grupo de chicos que llevaban el pantalón color azul por ser catalanes, creo. Nos castigaban a veces sin “paquete”, las golosinas que mandaban- a algunos- sus padres (caramelos, chocolate y alguna otra chuchería).
Yo y otros compañeros nos escapábamos a la hora de la siesta y nos colábamos por la ventana del cuarto donde se guardaba y donde dormía la señorita, para comérnoslo. A veces nos la jugábamos saliendo a beber agua en las fuentes del pabellón central, en los dormitorios la teníamos cortada y la de los grif…

Otro que estuvo en La Sabinosa

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Foto: Izquierda Jesús, derecha Luís M.
Hola compañeros, me llamo Jesús, tengo 59 años y soy de Madrid. Estuve en tres ocasiones en el Preventorio Nacional Antituberculoso, que es como se llamaba. El trato que recibíamos- visto en la actualidad- sería para denunciarles por malos tratos, se salvarían muy pocos de los que participaron en nuestro cuidado.
La primera vez que fui tenía 8 años, nos llevaron desde Plaza de España en autocares a la estación de Atocha, cargados con una talega de tela con la ropa interior. Salimos en tren por la noche. Éramos en cada departamento el doble de las plazas disponibles, dormíamos en el suelo, incluso en cima de la puerta, en un hueco para maletas. En Zaragoza se hacía el cambio de máquina eléctrica por una de vapor, a la llegada nos trasladaron en autocares a la que sería nuestra casa, y nuestra primera mili, durante tres meses. Al llegar nos entregaban un uniforme que no era igual para todos:
Consistía en un pantalón corto color gris, camisa caqui, zap…

Fútbol en Arturo Soria

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Equipo de fútbol infantil por la zona Alto de los Leones, frente a los estudios CEA, en la intersección de Arturo Soria y la Carretera al Aeropuerto (Madrid).Me gustaría que si alguien de los que componían este equipo ve la fotografía se ponga en contacto conmigo a través de esta página. (José Mª).

Con retraso

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Texto y foto remitidas por Joan, de Valencia, por un extraño error de la web no estaba visible a pesar de haber sido colgada en Octubre.
Recuerdo perfectamente la playa de la foto, donde nos llevaban a pasear de vez en cuando. La verdad es que no recuerdo mucho, o quizá solo recuerdo lo malo. Te cuento. Era el año 57 a finales de octubre, despues de la riada, yo tenia 9 años y me enviaron a la Sabinosa junto a dos de mis hermanos on la intención de evitarnos "el dia después"(barro, animales muertos, etc). El primer recuerdo: ducha colectiva con agua fria, todos en cueros y tiritando, eramos crios entre 6 y 16 años, corte de pelo a lo marcelino, dormitorio colectivo de 30 o 40 camas tipo nave industrial. Mi hermano pequeño (6 años) se meaba en la cama algunas veces, por lo que era reprendido severamente con gritos y cachetes. Mi hermano intentaba defenderlo, pero no teniamos mas remedio que callar y tragarnos la rabia que sentiamos hacia aquellas "cuidadoras". En esp…

Nueva foto (1966)

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Foto cedida por José A. Obtenida en La Sabinosa en 1.966.
Muchas cosas habían cambia en diez años (1956-1966), sin embargo el aspecto que teníamos de niños mal vestidos, tercermundistas casi, mal alimentados y sufriendo la afrenta del dichoso mechón de pelo sobre la frente, cual indios de la tribu de los Iroqueses, eso no había cambiado.

Un nuevo compañero

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Hola me llamo José A., tengo 50 años, y yo también estuve en la Sabinosa, en el año 1966. Estuve 6 meses y pasé las navidades allí.
Recuerdo que en la estación de Atocha (Madrid) había mucha gente y el tren tenia los asientos de madera. El viaje fue muy incómodo y largo. 
Una vez en el Preventorio nos llevaron al ropero y nos repartieron parte de la ropa, puesto que la ropa interior la llevábamos de casa, con nuestras iniciales.
Nos vacunaron, y esa fue una de las imágenes que me marcó más, nos vacunaban con una especie de pluma y nos hacían mucho daño. Había mucha disciplina aunque recuerdo que la señorita que teníamos asignada era muy cariñosa. 
Nos llevaban a la playa, a Tarragona, al campo de fútbol del Tarragona y a los toros, aunque a los toros yo no pude ir porque no había abrigo de mi talla. El café del desayuno era malísimo, todos los niños cuando escribíamos a nuestras familias les pedíamos que nos enviasen en un paquete cola-cao para mezclarlo con el café.
El comedor lo recuerdo…

Soy Pedro... (II)

Una vez en el Preventorio fuimos asignado en grupos de treinta, más o menos, a las distintas cuidadoras (malvadas solteronas, crueles y maltratadoras), a la mayoría ya las conocíamos del viaje desde Madrid.
Pasamos por el almacén donde nos entregaron el uniforme consistente en un pantalón gris con peto, camisa caquí de verano, jersey gris y la capa para días lluviosos o invernales. 
El uniforme era algo distinto según fuese invierno o verano. Una vez disfrazados parecíamos todos soldados en miniatura. Previamente pasamos por las asquerosas manos del “Cicuta”, un vejete famélico, sucio y maloliente que nos colocaba formando cola bajo la escalera pegados a la pared y, mientras nos rapaba la cabeza al cero- excepto el ridículo penacho sobre la frente- nos sobaba de forma más o menos evidente, arriesgándose a una denuncia de los chavales que, por ignorancia o e temor a no ser creídos, callábamos.
Otro paso obligado era la enfermería, la señorita enfermera (creo que se llamaba Toñi) nos aplic…

Soy Pedro, y también estuve allí.

Hola, chicos del “Preven”, soy Pedro, yo también estuve allí. Ante todo gracias a Scila por darnos la oportunidad, al crear esta página, de expresar y difundir nuestros recuerdos sobre malos tratos físicos y las vejaciones por las que pasamos cuantos estuvimos allí y que, durante tantos años, hemos callado.
La existencia de esta página nos permitirá conocernos y dejar en ella los recuerdos de nuestro paso por aquel lugar- hermoso lugar- y al tiempo tan horroroso. Yo estuve en cuatro ocasiones y en dos de ellas me forzaron a repetir con el pretexto de no haber dado el aumento de peso necesario (si lo llego a saber habría engordado).
Nuestros padres nos mandaban allí, sin saber los pobres a dónde nos mandaban, pensarían que aquello era el paraíso: Sol, Mar, Playa y Montaña, algo que en aquella época ellos no podían darnos.
Tengo 59 años y comencé a ir al Preventorio con 6 años (1955). El infierno comenzaba en las pruebas que nos hacían en el Dispensario de la calle Andrés Mellado, en Mad…

Quienes son...?

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Foto cedida por Pedro A.

Comedor

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Foto cedida por Pedro A.

Anónimos

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Foto cedida por Pedro A.

Encuentro

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Por fin tuvo lugar el primer encuentro de ex sabinosos, alguno no pudo llegar pero al menos dos estuvieron en el aplec. Scila y Juan A., en la Ciudad de las Ciencias. Valencia.

Van llegando

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Tenemos un nuevo contacto, Pedro A., procedente de Madrid y que, según cree, estuvo en varias ocasiones en el Preventorio. 
Proximamente contaremos con sus recuerdos escritos y fotografías de su estancia en la Sabinosa, si localiza esas fotos de archivo que tanto nos agrada encontrar cincuenta años mas tarde. Confiamos que no sea el útimo, que poco a poco vayan apareciendo más ex sabinosos, fuimos miles.

La Singer

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Nuestro compañero, Juan A., nos ha obsequiado con la imagen de otra de sus obras en hierro. En esta ocasión la escultura parte de un clásico de toda la vida, la máquina de coser Singer, habitual en la mayoría de las casas del siglo pasado, de las casas que se lo podían permitir. 
Su contemplación nos remite directamente a la infancia, a nuestras madres y abuelas pedaleando en la Singer. Juan logra con esta obra recuperar de nuestra historia reciente un objeto entrañable covirtiéndolo en arte. La nostalgia es inevitable.
Desconocemos el precio de la obra y si está en venta, pero si alguien está interesado podemos ponerle en contacto con el artista.


Scila/.

La nave rota

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La misma escultura vista desde otro ángulo.
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Nuestro compañero, Juan A., nos envia una fotografía de una de sus esculturas, la denominada "Proa", que representa la proa de una embarcación rota, partida por el naufragio. El material más usado en sus trabajos es el hierro, en muchos casos reciclado. Todo un artista.
Scila/

Nuevo testimonio

Es tremendo el testimonio aportado por Ricardo sobre su estancia y sus recuerdos de La Sabinosa. Sería interesante recibir el de sus hermanos, seguramente al ser mayores serán más ámplios y documentados.

Scila/

Yo estuve, dos veces, en La Sabinosa.

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La Sabinosa. 1959 . Foto remitida por Ricardo.


He estado en dos ocasiones en las 'colonias' La sabinosa de Tarragona. La primera vez creo recordar en 1.959. La segunda vez fuí con mis tres hermanos y un primo en el año 1.963. Eramos 9 hermanos y por la época que nos ocupa, era habitual ir a esos lugares de “veraneo” entre comillas, en realidad una estancia plena de crueldades, abusos de las tutoras-cuidadoras, de hambre, de pena y de tristeza que jamás un niño que haya estado en ese lugar podrá olvidar. Intentaré narrar lo vivido en ese lugar que jamás debería haber ido. En el año 1.958 o 1.959. estaba en un colegio de monjas del barrio de Carabanchel Bajo, (Colegio de San Roque) y allí les informaron a mis padres de la oferta de vacaciones en La Sabinosa de Tarragona. Recuerdo que mi madre me llevó a un reconocimiento médico en Valle Hermoso, Madrid, para cumplir los requisitos requeridos. Le informaron que la ropa debçia llevar bordadas las iniciales, así cómo sobres de cart…

La búqueda continúa

Seguimos esperando la visita de otros compañeros, víctimas inocentes de las cuidadoras de La Sabinosa. Hay quien dice, y con razón, que no todas serían tan sádicas y crueles con los críos. También opino que alguna habría buena, se comportaría seguramente con más humanidad. Seguramente alguna sería madre o esperaría serlo algún día y, ver cómo trataban sus compañeras a los chicos, le produciría un lógico rechazo, pero como la generalidad era la que era... y jamás escuché a una cuidadora enfrentarse a una compañera por la forma de castigar, de agredir, a los niños puestos a su cuidado.
A pesar de los pesares es seguro que hubo momentos felices, que con ocho o diez años las tragedias no durán más que unos minutos. Éramos capaces de jugar con cualquier cosa y a cualquier hora, en cualquier situación. Éramos críos de posguerra, curtidos, habituados a pasarlo mal, a recibir agresiones de todos: de la familia, de los chicos del barrio, de los maestros si alguno iba a escuela... todo el mundo …

Más fotos

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El preventorio visto desde la playa La Rabassada, cerca de Punta la mora.
Foto remitida por:  José M. Rubio.

Los TBEO's

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De aquella época son los títulos que más y mayor esplendor le han dado a la literatura infantil y al cómic, que entonces no se llamaba así, eran simplemente "TBO's". 

Me refiero al "Capitán Trueno", "El Guerrero del antifaz", "El Cachorro", "El Jabato" y, en otra fórmula más del estilo del régimen, "Roberto Alcázar y Pedrin", o "Hazañas bélicas", este último un canto a las "bondades" del sistema de vida americano y a sus invictos ejércitos que, por cierto, sólo ganaron las dos guerras mundiales en suelo europeo, el resto las perdieron todas.


¿Alguien conserva los tebeos del Capitán Trueno? La novia, Sigrid, princesa de Thule, por eso luego, cuando tuvimos 18/20 años nos gustaban tanto las suecas, nos criamos soñando con la escultural figura de la princesa Sigrid.

Scila/

Indios y vaqueros

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En aquellos años, finales de los cincuenta, aparecieron unos juguetes novedosos. Eran fidedignas reproducciones en goma, o plástico, de vaqueros, soldados, indios, caballos, fuertes, carros, diligencias...  Todo el Oeste americano de las películas trasladado a unas miniaturas en plástico, magníficamente reprodicidas y coloreadas, que venían a sustituir a los antiguos y desfasados soldaditos de plomo de nuestros abuelos.
Evidentemente sólo disponían de aquellas maravillas los chavales cuyos padres les enviaban paquetes con comida y juguetes pero, al final, nos veneficiábamos todos de la novedad. Pronto se cambiaban vaqueros por cromos, por tebeos, o por fotos de señoras escasas de ropa, que ya circulaban- en blanco y negro- por las infantiles manos. No hay nada nuevo bajo el sol. 
Scila/

Hay otras Sabinosas

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No podemos olvidar que hay otras muchas Sabinosas, centros que se abrieron con el objetivo de "recoger"- me suena mal el palabro- a los críos que pululaban por los suburbios de las grandes ciudades en los años 40-60 (que las posguerra duró medio siglo, no lo olvidéis), sin escuelas, sin alimentar, sin cuidados sanitarios mínimos...
En algunos casos esos centros se convirtieron en lugares en los que, algunas personas, perdían su calidad de tales y pasaban a ser meros torturadores, la impunidad convierte al hombre- a algunos hombres y mujeres- en bestias.
Hablaremos de esos otros centros, como por ejemplo el colegio San Fernando de Madrid (cerca de El Goloso, base tradicional de la División Acorazada Brunete 1) que muchos recordaréis para bien y para mal.
Espero que a algunos se les avive la memoria y nos cuenten sus recuerdos, su paso por el sistema de "atención" infantil de la época.

Fotos archivo

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¿Efectos de la desidia?

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Otra imagen actual del acceso a los servicios de lavandería.Nos provoca sensaciones diferentes contemplar esta imagen, desde alegría al ver casi destruido aquello que nos pareció una cárcel inhumana, hasta pena al ver el deterioro, la ruina inminente de unas instalaciones enormes que merecerían mejor fin. Tal vez la indolencia o la desidia de las administraciones responsables sean la causa de este estado de cosas.



Foto remitida por: Juan A.

"...y un día nos permitieron bañarnos"

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Uno se preguna: ¿porqué teniendo dos inmensas playas desiertas a nuestra disposición, no nos permitieron- las cuidadoras- bañarnos más que en una o dos ocasiones?

Hoy podríamos respondernos "por temor a que algún crío sufriese un acidente, o que alguien se ahogase, o a las corrientes..."

Pero en aquellos momentos nos parecía que estar en la playa- algunos, la mayoría, no habíamos visto el mar hasta entonces- formados y "sobre el propio terreno", con las cabezas metidas entre las rodillas durante horas interminables, era un crimen de lesa majestad.Una refinada forma de tortura.
Aunque resultase cómodo y seguro para las "señoritas" del pito y la pala de pegar.

Scila/

Foto remitida por Juan A.
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Foto remitida por Juan A.
(19/01/08)

Acceso a los lavaderos. Estado actual del edificio.
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Segunda fila por la derecha: Scila.
Grupo de La Sabinosa. Posiblemente del 57 o 58.
¿Alguien se reconoce en este grupo?

Fotos de Archivo

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Aquí os pego una foto del 57/58, aproximadamente.
Scila en La Sabinosa.