26/2/08

La búqueda continúa

Seguimos esperando la visita de otros compañeros, víctimas inocentes de las cuidadoras de La Sabinosa. Hay quien dice, y con razón, que no todas serían tan sádicas y crueles con los críos. También opino que alguna habría buena, se comportaría seguramente con más humanidad. Seguramente alguna sería madre o esperaría serlo algún día y, ver cómo trataban sus compañeras a los chicos, le produciría un lógico rechazo, pero como la generalidad era la que era... y jamás escuché a una cuidadora enfrentarse a una compañera por la forma de castigar, de agredir, a los niños puestos a su cuidado.
A pesar de los pesares es seguro que hubo momentos felices, que con ocho o diez años las tragedias no durán más que unos minutos. Éramos capaces de jugar con cualquier cosa y a cualquier hora, en cualquier situación. Éramos críos de posguerra, curtidos, habituados a pasarlo mal, a recibir agresiones de todos: de la familia, de los chicos del barrio, de los maestros si alguno iba a escuela... todo el mundo volcaba la ira, la frustración, la mala baba, en los críos, casi inocentes.

Scila/