Los medios

Hoy hemos vuelto salir los sabinosos en eso que llaman "los medios". A diferencia de la corta- cortísima- emisión de la Sexta en un Informativo, es decir con el rigor y la seriedad que normalmente tiene este formato, lo de hoy ha sido un clásico de las mañanas en algunas televisiones, donde se busca más el horror, lo sobrenatural, las crueldades, ciertas o no según quien las cuente, el suceso o la noticia más desgarrada y sangrienta posible, como aquel semanario que algunos todavía recordaremos, "El Caso". O aquellos ciegos de verdad o no, vaya usted a saber, que cantaban a las mujeres, aldea por aldea, los más espantosos casos de homicidios, abusos, violaciones y demás sucesos truculentos de la España en blanco y negro.
Salvo al compañero que aparece en el Preventorio acompañando al colaborador del programa no conozco al resto, que yo sepa no están entre los sabinosos del Blog. En cualquier caso no difieren mucho sus versiones de las del resto, salvo las de aquellos, francamente una minoría, que afirman haberlo pasado estupendamente en el lugar de marras, y si lo recuerdan así, será porque efectivamente no les fue igual que a la mayoría. Es muy posible que el tipo de cuidadora, de persona, que le tocaba a cada grupo fuese un factor muy importante a la hora de recibir un trato u otro.
Si habéis visto el programa, habréis escuchado la voz de una señora que afirmaba, através del teléfono, ser la maestra, la señorita Asun. No concuerdan las fechas que ha dado, dice haberse incorporado en el año 56/57 pero, en el carnet que presenta, la fecha de admisión es del 1960, y la incorporación es en el 1962. En fin, eso carece de importancia, a mí lo que me llama la atención es que afirme rotundamente que nos daba clases ¡¡ a seiscientos críos!! Jamás la vi a menos de veinte metros de distancia (suponiendo que sea la misma señorita maestra que yo recuerdo), nunca vi a nadie en el aula, ni yo, ni ninguno de mis comapañeros tuvimos un sólo día de clase. Absolutamente. Uno puede recordar erróneamente algunos detalles pero hay cosas que no se pueden olvidar. Y, el colmo, niega rotundamente que los niños estuviesen en la playa o el monte sentados y con la cabeza entre las piernas nunca, jamás, ese castigo no existió más que en nuestra imaginación. La verdad es que cuando la escuché llamar "mis niños" a los compañeros que estaban en el estudio me sentí mal, jamás vi a esa señora mantener contacto con nosotros, nunca, como para intentar ahora mostrar ternura por ellos. A continuación les mandó poco menos que a freir espárragos porque no coincidian con ella en la visión del pasado. En fin, un capítulo más de esta historia que no es ni trágica, ni tremebunda, tan sólo es la historia de los sabinosos.
Nos seguimos viendo por aquí, amigos. Un abrazo.

Scila/


Comentarios

Fernando Rodriguez ha dicho que…
La veredad que yo, que estuve hay, no se porque, razon, mis recuerdos del centro, los tengo totalmente borrados de mi memoria, no me acuerdo del comedor, ni del barracon donde dormiamos, tan solo tengo, algun recuerdo en la playa, cuando nos poniamos en formacion, y sonaba un silvato, para poder bañarte en el mar, dicen los sicologos, que el cerebro borra situaciones que no nos gusta, con el paso de los años, esto me hace dudar, si es berdad, que lo pasamos mal, trato de recordar, despues de ver las fotos de los compañeros, y intentar recordar algo mas del centro, hace poco tuve un recuerdo, que no se si pertenece a ese momento, recuerdo que un dia en la playa un avioneta, tiro donde estabamos unos pequeños barcos de plastico, hechos de una sola pieza, si alguien recuerda esto, comentarlo, trato de suvir mis fotos, del grupo por si alguien se encuentra, otro detalle por si alguno lo sabe, en las fotos que nos dieron figura detras de ella unos numeros, me gustaria saber si corresponden a la fecha de la estancia o no tiene que ver nada, en mis fotos figura los nºVI 965 10 14, Y si hay mas copias de ese verano, un saludo