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2.7.15

A Carlos de L.


Para Carlos de L.
 

Una de las muchas razones por las que no me atraen las redes sociales es porque ocultan algo para mí muy importante: la comunicación no verbal. El tono y los gestos que acompañan a la palabra e incluso a los silencios. No me molestó lo que escribiste. Me suscitó una afable sonrisa. No tengo el menor interés por lo esotérico. Lo de jodido capricornio es una tontería mía que digo cuando conozco a un supuesto capricornio. Sí me interesa como a ti la historia y todo lo que acompaña a las religiones. Desde un punto de vista estrictamente intelectual y humano, si es que ambas cosas pueden ser compatibles. 

Un saludo: JM.

El pudor en las duchas


 
 
Compañeros sabinosos:
 
Como os decía en mi anterior comentario estuve allí el verano del 61. Con 8 años. He leído a algún compañero que dice tener sólo recuerdos buenos. Había olvidado los malos. Es cierto que con los años van surgiendo cataratas en la memoria, como las de los ojos, que difuminan, desdibujan y a veces ocultan totalmente los recuerdos dolorosos.
La Sabinosa para mí son cuatro o cinco recuerdos dolorosos cabalgando sobre una perenne sensación de miedo, vergüenza y, a veces, terror.
Recuerdo ese viaje inicial en el tren. El uniforme, varias tallas más grande que la mía... El hacinamiento en el compartimento, recostados unos sobre otros, los que tuvieron la suerte de sentarse, o bien apretujados en el suelo. Aquella noche interminable.
No sé en qué pabellón estuve, no lo recuerdo.
Creo recordar que la cuidadora era pelirroja y con el pelo rizado. De lo que sí me acuerdo bien es de unas llaves que llevaba siempre. De esas antiguas y pesadas, con las que al menor descuido te pegaba en la cabeza.
Recuerdo el terrible pudor de las duchas en común. Los niños de 7 a 14 o 15 años todos junto y las bromas pesadas de los mayores. Se rumoreaba que esa cuidadora escogía de vez en cuando a uno de los mayores para su compañía nocturna. 
Y la sed, la terrible sed. Todo el líquido que ingeríamos era un vaso, de lo que llamaban café con leche, en el desayuno; una vaso de agua con la comida y, otro supuesto café con leche frío, en la cena.
Un día vi una fuente. Me escapé de la fila y, apenas había dado un sorbo, cuando me vieron: Dos días sin el agua de la comida fue mi recompensa.
Se me diluye el ánimo. Esta semana os comentaré algunos recuerdos y sensaciones más. Sigo buscando dos o tres fotos que mis padres guardaban.
Saludos a todos.
JM

1.7.15

Los recuerdos.


Hola Alfonso. 
 
Como verás tu comentario sobre los recuerdos de tu estancia en la Sabinosa ya está colgado en el Blog, la fotografía... considéralo un regalo de su propietaria (L.) ya que es una imagen que viene a confirmar que ese era el trato que recibíamos, aunque hoy en día cueste creerlo.
Con mucho gusto recibiremos tus futuras aportaciones y, de forma especial, si cuentas con alguna fotografía de tu estancia, eso te ayudaría a encontrar- tal vez- a algún colega de tu grupo.
Recuerda que necesitamos un correo con el que comunicarnos contigo, este envío lo has hecho mediante un sistema que oculta ese correo.
Hasta pronto.
Scila/

Nuevo sabinoso






 
Hola me llamo A. y soy un Savinoso del año 61. Mis recuerdos con 10 años no son muchos, primero el tren desde Madrid, de noche durmiendo con unas mantas en el suelo por los pasillos. Mi pabellón era el 8 A , la señorita que tuve primero se llamaba Ana, ésta que era aceptable, se fue de vacaciones y vino la señorita Rosario: mala, mala, mala. Tal es así que, cuando he visto la foto de los compañeros con la cabeza en las rodillas, se me saltaron las lágrimas. El comedor, el recinto donde rezábamos el rosario- con cañas en el techo-, y tantas cosas mas que seguiré recordando. 
 
Una cosa que recuerdo siempre por lo que me impactó en su momento, y el daño psicológico que me hizo, (que le hizo a aquel niño) fue cuando en los últimos días de estar en el Preve, nos llevaban a Tarragona, para comprar los regalos a los familiares, unos cuantos no pudimos ir por falta de dinero, con lo poco que tenia un compañero me compró un llavero. Una vez en Madrid mi madre me dijo que me mandó dinero, 25 pesetas de la época, mas que suficiente para pagar el viaje en autobús, y los regalos, pero ese dinero nunca llegó a aquel niño, ¿quien se lo quedó?: la señorita, que era la que repartía el dinero que nos giraban nuestros padres. En la próxima entrada intentaré ser mas positivo.

A. Barcia.

29.6.15

Para J.M.


 
 
Bienvenido al club de los sabinosos amigo J.M., espero que no te moleste lo que te voy a decir, pero no eres un jodido capricornio, en todo caso y si es que te gustan esas cosas de lo esotérico, te diré que cuando naciste el Sol estaba en la constelación Sagitario, por lo que de ser de algún “signo” serías de éste, pues según dicen los “expertos” somos del “signo” en el que está el Sol en el momento de nacer. 

Así que repito mi bienvenida y, si acaso lo poco que te gusten las redes sociales nada tienen que ver con tu fecha de nacimiento, yo nací en octubre y este lugar es de los pocos por los que transito, pues tampoco me gustan las llamadas redes sociales.
Saludos de otro sabinoso que estuvo allí a finales del año 1955.
 
C. de Luís

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