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6.12.07

Museo fotográfico

La famosa señorita Clara, de la que todos los críos del Preventorio estábamos enamorados.
(Foto cedida por Jesús  al museo virtual de 20minutos.es).






(Textos colgados en 20minutos.es)


15.06.2007 - 03:09h - Dice ser Jesús.
-"Eran finales de los 50 y principios de los 60. Los de Tetuán de las Victorias (Madrid) también estuvimos allí. Chicos del Colegio Juan Ramón Jiménez.
 
18.07.2007 - Dice ser Carolina2.
-"Qué sorpresón!!!. Mi padre también estuvo en la Savinosa de niño (él es de Tetuán) y me hablaba de la señorita Clara (su amor platónico de niño), y mira por dónde la he podido poner cara. Ahora a ver qué cara pone mi padre cuando le enseñe ésta foto, se emocionará, igual que he hecho yo... 
 
07.08.2007 - 13:49h - Dice ser Jesús".
-"Yo estuve 2 años distintos, en 1959 y 1963. Las dos veces estuve con la Sta. Domi. ¡Qué bien se portaron con todos nosotros! Disfrutamos de las deliciosas playas de la Sabinosa. La Corta, La Larga, etc.. Soy de Tetuán, de la calle Porfirio, cerca de Marqués de Viana.

03.11.2007 - 12:10h - Dice ser Javier". 
-"Yo también estuve en el preventorio de La Sabinosa en el verano de 1.963. Es uno de los recuerdos más atroces de mi infancia. La comida era una bazofia vomitiva: las lentejas tenían "cocos" y piedras, en la ensalada no era infrecuente encontrarse con algún gusano. A veces teníamos que fingir diarrea para que nos pusieran una dieta de arroz blanco y pescado hervido, que era lo único pasable en aquel muestrario de inmundicias. Nos tenían muertos de sed (un vaso y medio de agua al día). Nos golpeaban y humillaban continuamente. No podíamos correr y saltar como corresponde a la vitalidad de un niño de nueve años: tanto en los pinares como en la playa teníamos que jugar sentados y desplazarnos andando en cuclillas, porque al que se ponía de pie le daban un par de bofetones y le ponían de rodillas con los brazos en cruz; todo en aras de que engordáramos durante nuestra estancia allí. En fin, que hay materia para escribir un libro sobre las calamidades que nos hicieron pasar aquellas mujéres sádicas y despiadadas, capaces de torturar sin piedad a unos pobres niños (niños pobres, por cierto) de apenas diez años de edad, que no parecían sino haber sido instruídas sobre métodos disciplinarios en algún cuartel de la Gestapo... Calculo que aquellas "señoritas" tendrán ahora entre setenta y ochenta años. Espero que la vida les haya devuelto con creces toda la maldad que derrocharon con nosotros. 


-Scila.
-"Yo estuve allí y sobreviví. Es curioso como hay quién tiene un recuerdo agradable y otros lo recordamos como una época de claustrofóbico encierro, malos tratos, una comida que hasta a los que siempre teníamos hambre nos provocaba arcadas. ¿Alguien recuerda qué hacía el señor Instructor con los que vomitaban la comida? 
Recuerdo a la señorita Clara y aquel supuesto novio piloto que sobrevolaba la Sabinosa con su avioneta para lucirse, o saludarla. ¿No hay forma de ponernos en contacto unos con otros y recordar en conjunto aquellos años? Dejo aquí mi correo, agradecería a cualquier compañero de aquella época se ponga en contacto conmigo. Un abrazo a todos/Scila.
Por cierto, ¿alguien recuerda a Emilio? Me gustaría reecontrarle.



Museo fotográfico

La famosa señorita Clara, de la que todos los críos del Preventorio estábamos enamorados.
(Foto cedida por Jesús  al museo virtual de 20minutos.es).






(Textos colgados en 20minutos.es)


15.06.2007 - 03:09h - Dice ser Jesús.
-"Eran finales de los 50 y principios de los 60. Los de Tetuán de las Victorias (Madrid) también estuvimos allí. Chicos del Colegio Juan Ramón Jiménez.
 
18.07.2007 - Dice ser Carolina2.
-"Qué sorpresón!!!. Mi padre también estuvo en la Savinosa de niño (él es de Tetuán) y me hablaba de la señorita Clara (su amor platónico de niño), y mira por dónde la he podido poner cara. Ahora a ver qué cara pone mi padre cuando le enseñe ésta foto, se emocionará, igual que he hecho yo... 
 
07.08.2007 - 13:49h - Dice ser Jesús".
-"Yo estuve 2 años distintos, en 1959 y 1963. Las dos veces estuve con la Sta. Domi. ¡Qué bien se portaron con todos nosotros! Disfrutamos de las deliciosas playas de la Sabinosa. La Corta, La Larga, etc.. Soy de Tetuán, de la calle Porfirio, cerca de Marqués de Viana.

03.11.2007 - 12:10h - Dice ser Javier". 
-"Yo también estuve en el preventorio de La Sabinosa en el verano de 1.963. Es uno de los recuerdos más atroces de mi infancia. La comida era una bazofia vomitiva: las lentejas tenían "cocos" y piedras, en la ensalada no era infrecuente encontrarse con algún gusano. A veces teníamos que fingir diarrea para que nos pusieran una dieta de arroz blanco y pescado hervido, que era lo único pasable en aquel muestrario de inmundicias. Nos tenían muertos de sed (un vaso y medio de agua al día). Nos golpeaban y humillaban continuamente. No podíamos correr y saltar como corresponde a la vitalidad de un niño de nueve años: tanto en los pinares como en la playa teníamos que jugar sentados y desplazarnos andando en cuclillas, porque al que se ponía de pie le daban un par de bofetones y le ponían de rodillas con los brazos en cruz; todo en aras de que engordáramos durante nuestra estancia allí. En fin, que hay materia para escribir un libro sobre las calamidades que nos hicieron pasar aquellas mujéres sádicas y despiadadas, capaces de torturar sin piedad a unos pobres niños (niños pobres, por cierto) de apenas diez años de edad, que no parecían sino haber sido instruídas sobre métodos disciplinarios en algún cuartel de la Gestapo... Calculo que aquellas "señoritas" tendrán ahora entre setenta y ochenta años. Espero que la vida les haya devuelto con creces toda la maldad que derrocharon con nosotros. 


-Scila.
-"Yo estuve allí y sobreviví. Es curioso como hay quién tiene un recuerdo agradable y otros lo recordamos como una época de claustrofóbico encierro, malos tratos, una comida que hasta a los que siempre teníamos hambre nos provocaba arcadas. ¿Alguien recuerda qué hacía el señor Instructor con los que vomitaban la comida? 
Recuerdo a la señorita Clara y aquel supuesto novio piloto que sobrevolaba la Sabinosa con su avioneta para lucirse, o saludarla. ¿No hay forma de ponernos en contacto unos con otros y recordar en conjunto aquellos años? Dejo aquí mi correo, agradecería a cualquier compañero de aquella época se ponga en contacto conmigo. Un abrazo a todos/Scila.
Por cierto, ¿alguien recuerda a Emilio? Me gustaría reecontrarle.



Museo fotográfico

La famosa señorita Clara, de la que todos los críos del Preventorio estábamos enamorados.
(Foto cedida por Jesús  al museo virtual de 20minutos.es).






(Textos colgados en 20minutos.es)


15.06.2007 - 03:09h - Dice ser Jesús.
-"Eran finales de los 50 y principios de los 60. Los de Tetuán de las Victorias (Madrid) también estuvimos allí. Chicos del Colegio Juan Ramón Jiménez.
 
18.07.2007 - Dice ser Carolina2.
-"Qué sorpresón!!!. Mi padre también estuvo en la Savinosa de niño (él es de Tetuán) y me hablaba de la señorita Clara (su amor platónico de niño), y mira por dónde la he podido poner cara. Ahora a ver qué cara pone mi padre cuando le enseñe ésta foto, se emocionará, igual que he hecho yo... 
 
07.08.2007 - 13:49h - Dice ser Jesús".
-"Yo estuve 2 años distintos, en 1959 y 1963. Las dos veces estuve con la Sta. Domi. ¡Qué bien se portaron con todos nosotros! Disfrutamos de las deliciosas playas de la Sabinosa. La Corta, La Larga, etc.. Soy de Tetuán, de la calle Porfirio, cerca de Marqués de Viana.

03.11.2007 - 12:10h - Dice ser Javier". 
-"Yo también estuve en el preventorio de La Sabinosa en el verano de 1.963. Es uno de los recuerdos más atroces de mi infancia. La comida era una bazofia vomitiva: las lentejas tenían "cocos" y piedras, en la ensalada no era infrecuente encontrarse con algún gusano. A veces teníamos que fingir diarrea para que nos pusieran una dieta de arroz blanco y pescado hervido, que era lo único pasable en aquel muestrario de inmundicias. Nos tenían muertos de sed (un vaso y medio de agua al día). Nos golpeaban y humillaban continuamente. No podíamos correr y saltar como corresponde a la vitalidad de un niño de nueve años: tanto en los pinares como en la playa teníamos que jugar sentados y desplazarnos andando en cuclillas, porque al que se ponía de pie le daban un par de bofetones y le ponían de rodillas con los brazos en cruz; todo en aras de que engordáramos durante nuestra estancia allí. En fin, que hay materia para escribir un libro sobre las calamidades que nos hicieron pasar aquellas mujéres sádicas y despiadadas, capaces de torturar sin piedad a unos pobres niños (niños pobres, por cierto) de apenas diez años de edad, que no parecían sino haber sido instruídas sobre métodos disciplinarios en algún cuartel de la Gestapo... Calculo que aquellas "señoritas" tendrán ahora entre setenta y ochenta años. Espero que la vida les haya devuelto con creces toda la maldad que derrocharon con nosotros. 


-Scila.
-"Yo estuve allí y sobreviví. Es curioso como hay quién tiene un recuerdo agradable y otros lo recordamos como una época de claustrofóbico encierro, malos tratos, una comida que hasta a los que siempre teníamos hambre nos provocaba arcadas. ¿Alguien recuerda qué hacía el señor Instructor con los que vomitaban la comida? 
Recuerdo a la señorita Clara y aquel supuesto novio piloto que sobrevolaba la Sabinosa con su avioneta para lucirse, o saludarla. ¿No hay forma de ponernos en contacto unos con otros y recordar en conjunto aquellos años? Dejo aquí mi correo, agradecería a cualquier compañero de aquella época se ponga en contacto conmigo. Un abrazo a todos/Scila.
Por cierto, ¿alguien recuerda a Emilio? Me gustaría reecontrarle.



En La Sabinosa VIII


Aspecto actual de las fuentes- con la cruz de Lorena. Pasábamos por aquí en formación a diario, pero teníamos prohibido beber. Llegamos a ser como camellos, por las horas que aguantábamos sin una gota de agua.
 


(Resumen)
...mis salidas nocturnas me permitieron, por casualidad, descubrir cosas sorprendentes, de las que fui testigo mudo y asombrado. Cosas de las que había oído hablar, pero nunca había visto. Yo era un niño de teta comparado con otros de mis compañeros. 

... mujeres jóvenes, la mayoría no llegaban a los treinta años; su trato brutal nos hacía verlas como arpías, espantosamente feas y desagradables. Pero no era así, algunas incluso eran muy atractivas. 
... tenían ya la voz ronca e incluso pelos en la cara, y en las duchas mostraban- orgullosos como pavos- unos genitales peludos y desarrollados, a diferencia de la mayoría de nosotros.
...la noche estaba poblada por una insospechada tribu de noctámbulos. Descubrí en mis salidas a los "afanadores", especialistas en desvalijar las taquillas de los demás, aunque no había mucho que afanar.
...si le parecía bien el contenido de la carta se la entregaba, si no, tachaba algunas líneas o, la rompía y le mandaba salir del cuarto. El dinero del sello se lo quedaba ella: "para que no lo pierdas o te lo roben".
 
...nos convertíamos, mes a mes, en veteranos. Los veteranos se dividían en padres, abuelos y bisabuelos, según el tiempo que faltase para abandonar el Preventorio.

Scila/ 

En La Sabinosa VIII


Aspecto actual de las fuentes- con la cruz de Lorena. Pasábamos por aquí en formación a diario, pero teníamos prohibido beber. Llegamos a ser como camellos, por las horas que aguantábamos sin una gota de agua.
 


(Resumen)
...mis salidas nocturnas me permitieron, por casualidad, descubrir cosas sorprendentes, de las que fui testigo mudo y asombrado. Cosas de las que había oído hablar, pero nunca había visto. Yo era un niño de teta comparado con otros de mis compañeros. 

... mujeres jóvenes, la mayoría no llegaban a los treinta años; su trato brutal nos hacía verlas como arpías, espantosamente feas y desagradables. Pero no era así, algunas incluso eran muy atractivas. 
... tenían ya la voz ronca e incluso pelos en la cara, y en las duchas mostraban- orgullosos como pavos- unos genitales peludos y desarrollados, a diferencia de la mayoría de nosotros.
...la noche estaba poblada por una insospechada tribu de noctámbulos. Descubrí en mis salidas a los "afanadores", especialistas en desvalijar las taquillas de los demás, aunque no había mucho que afanar.
...si le parecía bien el contenido de la carta se la entregaba, si no, tachaba algunas líneas o, la rompía y le mandaba salir del cuarto. El dinero del sello se lo quedaba ella: "para que no lo pierdas o te lo roben".
 
...nos convertíamos, mes a mes, en veteranos. Los veteranos se dividían en padres, abuelos y bisabuelos, según el tiempo que faltase para abandonar el Preventorio.

Scila/ 

En La Sabinosa VIII


Aspecto actual de las fuentes- con la cruz de Lorena. Pasábamos por aquí en formación a diario, pero teníamos prohibido beber. Llegamos a ser como camellos, por las horas que aguantábamos sin una gota de agua.
 


(Resumen)
...mis salidas nocturnas me permitieron, por casualidad, descubrir cosas sorprendentes, de las que fui testigo mudo y asombrado. Cosas de las que había oído hablar, pero nunca había visto. Yo era un niño de teta comparado con otros de mis compañeros. 

... mujeres jóvenes, la mayoría no llegaban a los treinta años; su trato brutal nos hacía verlas como arpías, espantosamente feas y desagradables. Pero no era así, algunas incluso eran muy atractivas. 
... tenían ya la voz ronca e incluso pelos en la cara, y en las duchas mostraban- orgullosos como pavos- unos genitales peludos y desarrollados, a diferencia de la mayoría de nosotros.
...la noche estaba poblada por una insospechada tribu de noctámbulos. Descubrí en mis salidas a los "afanadores", especialistas en desvalijar las taquillas de los demás, aunque no había mucho que afanar.
...si le parecía bien el contenido de la carta se la entregaba, si no, tachaba algunas líneas o, la rompía y le mandaba salir del cuarto. El dinero del sello se lo quedaba ella: "para que no lo pierdas o te lo roben".
 
...nos convertíamos, mes a mes, en veteranos. Los veteranos se dividían en padres, abuelos y bisabuelos, según el tiempo que faltase para abandonar el Preventorio.

Scila/ 

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