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6.2.08

Los TBEO's

De aquella época son los títulos que más y mayor esplendor le han dado a la literatura infantil y al cómic, que entonces no se llamaba así, eran simplemente "TBO's". 

Me refiero al "Capitán Trueno", "El Guerrero del antifaz", "El Cachorro", "El Jabato" y, en otra fórmula más del estilo del régimen, "Roberto Alcázar y Pedrin", o "Hazañas bélicas", este último un canto a las "bondades" del sistema de vida americano y a sus invictos ejércitos que, por cierto, sólo ganaron las dos guerras mundiales en suelo europeo, el resto las perdieron todas.


¿Alguien conserva los tebeos del Capitán Trueno? La novia, Sigrid, princesa de Thule, por eso luego, cuando tuvimos 18/20 años nos gustaban tanto las suecas, nos criamos soñando con la escultural figura de la princesa Sigrid.

Scila/

Los TBEO's

De aquella época son los títulos que más y mayor esplendor le han dado a la literatura infantil y al cómic, que entonces no se llamaba así, eran simplemente "TBO's". 

Me refiero al "Capitán Trueno", "El Guerrero del antifaz", "El Cachorro", "El Jabato" y, en otra fórmula más del estilo del régimen, "Roberto Alcázar y Pedrin", o "Hazañas bélicas", este último un canto a las "bondades" del sistema de vida americano y a sus invictos ejércitos que, por cierto, sólo ganaron las dos guerras mundiales en suelo europeo, el resto las perdieron todas.


¿Alguien conserva los tebeos del Capitán Trueno? La novia, Sigrid, princesa de Thule, por eso luego, cuando tuvimos 18/20 años nos gustaban tanto las suecas, nos criamos soñando con la escultural figura de la princesa Sigrid.

Scila/

Los TBEO's

De aquella época son los títulos que más y mayor esplendor le han dado a la literatura infantil y al cómic, que entonces no se llamaba así, eran simplemente "TBO's". 

Me refiero al "Capitán Trueno", "El Guerrero del antifaz", "El Cachorro", "El Jabato" y, en otra fórmula más del estilo del régimen, "Roberto Alcázar y Pedrin", o "Hazañas bélicas", este último un canto a las "bondades" del sistema de vida americano y a sus invictos ejércitos que, por cierto, sólo ganaron las dos guerras mundiales en suelo europeo, el resto las perdieron todas.


¿Alguien conserva los tebeos del Capitán Trueno? La novia, Sigrid, princesa de Thule, por eso luego, cuando tuvimos 18/20 años nos gustaban tanto las suecas, nos criamos soñando con la escultural figura de la princesa Sigrid.

Scila/

3.2.08

Indios y vaqueros

En aquellos años, finales de los cincuenta, aparecieron unos juguetes novedosos. Eran fidedignas reproducciones en goma, o plástico, de vaqueros, soldados, indios, caballos, fuertes, carros, diligencias... 
Todo el Oeste americano de las películas trasladado a unas miniaturas en plástico, magníficamente reprodicidas y coloreadas, que venían a sustituir a los antiguos y desfasados soldaditos de plomo de nuestros abuelos.
Evidentemente sólo disponían de aquellas maravillas los chavales cuyos padres les enviaban paquetes con comida y juguetes pero, al final, nos veneficiábamos todos de la novedad. Pronto se cambiaban vaqueros por cromos, por tebeos, o por fotos de señoras escasas de ropa, que ya circulaban- en blanco y negro- por las infantiles manos. No hay nada nuevo bajo el sol. 

Scila/

Indios y vaqueros

En aquellos años, finales de los cincuenta, aparecieron unos juguetes novedosos. Eran fidedignas reproducciones en goma, o plástico, de vaqueros, soldados, indios, caballos, fuertes, carros, diligencias... 
Todo el Oeste americano de las películas trasladado a unas miniaturas en plástico, magníficamente reprodicidas y coloreadas, que venían a sustituir a los antiguos y desfasados soldaditos de plomo de nuestros abuelos.
Evidentemente sólo disponían de aquellas maravillas los chavales cuyos padres les enviaban paquetes con comida y juguetes pero, al final, nos veneficiábamos todos de la novedad. Pronto se cambiaban vaqueros por cromos, por tebeos, o por fotos de señoras escasas de ropa, que ya circulaban- en blanco y negro- por las infantiles manos. No hay nada nuevo bajo el sol. 

Scila/

Indios y vaqueros

En aquellos años, finales de los cincuenta, aparecieron unos juguetes novedosos. Eran fidedignas reproducciones en goma, o plástico, de vaqueros, soldados, indios, caballos, fuertes, carros, diligencias... 
Todo el Oeste americano de las películas trasladado a unas miniaturas en plástico, magníficamente reprodicidas y coloreadas, que venían a sustituir a los antiguos y desfasados soldaditos de plomo de nuestros abuelos.
Evidentemente sólo disponían de aquellas maravillas los chavales cuyos padres les enviaban paquetes con comida y juguetes pero, al final, nos veneficiábamos todos de la novedad. Pronto se cambiaban vaqueros por cromos, por tebeos, o por fotos de señoras escasas de ropa, que ya circulaban- en blanco y negro- por las infantiles manos. No hay nada nuevo bajo el sol. 

Scila/

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