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12.3.13

Una petición singular



Singular es la petición del amigo Luis R. que nos pide publiquemos la fotografía de sus hermanos, pese a no ser sabinosos, simplemente por razón de haber pasado por situaciones vivenciales tan difíciles y penosas como las descritas por los que sí pasamos por el Preventorio. Pese a lo singular de la petición no veo razones para negarme de modo que... a continuación incluyo el texto remitido por Luis, junto con la fotografía de sus hermanos cuando eran niños, uno de los cuales, lamentablemente, ya ha fallecido.





Hola de nuevo, Scila. Soy Luis, te escribo otra vez para enviarte una fotografía de mis hermanos aparecida entre los lotes de fotografías familiares guardadas de aquellos años.

La historia de ellos es parecida a la de todos los que te referimos las “aventuras” vividas en los años 1.950 y 1.951, incluidos los comentarios que relaté en tu blog, hace alrededor de ahora un año, sobre las penurias y mal tratos recibidos, impropios en niños de ocho o nueve años. Me gustaría que fuera publicada en tu blog ya que ellos lo pasaron tan mal como todos nosotros, a Miguel (de pie), que falleció en el año 2000,  le encantaría haber participado de esta ventana de los sabinosos de todos los tiempos. Julián (de rodillas), me encarga un saludo muy grande para toda la familia sabinosa, ya que no tiene posibilidad de hacerlo él.

Por tanto, te agradecería muy mucho aceptaras esta petición, que seguro que será así.

Mientras, recibe un saludo de Luis R. B.

Una petición singular



Singular es la petición del amigo Luis R. que nos pide publiquemos la fotografía de sus hermanos, pese a no ser sabinosos, simplemente por razón de haber pasado por situaciones vivenciales tan difíciles y penosas como las descritas por los que sí pasamos por el Preventorio. Pese a lo singular de la petición no veo razones para negarme de modo que... a continuación incluyo el texto remitido por Luis, junto con la fotografía de sus hermanos cuando eran niños, uno de los cuales, lamentablemente, ya ha fallecido.





Hola de nuevo, Scila. Soy Luis, te escribo otra vez para enviarte una fotografía de mis hermanos aparecida entre los lotes de fotografías familiares guardadas de aquellos años.

La historia de ellos es parecida a la de todos los que te referimos las “aventuras” vividas en los años 1.950 y 1.951, incluidos los comentarios que relaté en tu blog, hace alrededor de ahora un año, sobre las penurias y mal tratos recibidos, impropios en niños de ocho o nueve años. Me gustaría que fuera publicada en tu blog ya que ellos lo pasaron tan mal como todos nosotros, a Miguel (de pie), que falleció en el año 2000,  le encantaría haber participado de esta ventana de los sabinosos de todos los tiempos. Julián (de rodillas), me encarga un saludo muy grande para toda la familia sabinosa, ya que no tiene posibilidad de hacerlo él.

Por tanto, te agradecería muy mucho aceptaras esta petición, que seguro que será así.

Mientras, recibe un saludo de Luis R. B.

Una petición singular



Singular es la petición del amigo Luis R. que nos pide publiquemos la fotografía de sus hermanos, pese a no ser sabinosos, simplemente por razón de haber pasado por situaciones vivenciales tan difíciles y penosas como las descritas por los que sí pasamos por el Preventorio. Pese a lo singular de la petición no veo razones para negarme de modo que... a continuación incluyo el texto remitido por Luis, junto con la fotografía de sus hermanos cuando eran niños, uno de los cuales, lamentablemente, ya ha fallecido.





Hola de nuevo, Scila. Soy Luis, te escribo otra vez para enviarte una fotografía de mis hermanos aparecida entre los lotes de fotografías familiares guardadas de aquellos años.

La historia de ellos es parecida a la de todos los que te referimos las “aventuras” vividas en los años 1.950 y 1.951, incluidos los comentarios que relaté en tu blog, hace alrededor de ahora un año, sobre las penurias y mal tratos recibidos, impropios en niños de ocho o nueve años. Me gustaría que fuera publicada en tu blog ya que ellos lo pasaron tan mal como todos nosotros, a Miguel (de pie), que falleció en el año 2000,  le encantaría haber participado de esta ventana de los sabinosos de todos los tiempos. Julián (de rodillas), me encarga un saludo muy grande para toda la familia sabinosa, ya que no tiene posibilidad de hacerlo él.

Por tanto, te agradecería muy mucho aceptaras esta petición, que seguro que será así.

Mientras, recibe un saludo de Luis R. B.

9.3.13

Nuevo sabinoso

Hola Scila, yo  estuve allí en los veranos de 1.960 y 1.961, estuve en los pabellones 9A y 7A. Recuerdo las malas comidas del comedor, las duchas colectivas en el túnel de baños y el tiempo que pasábamos sentados en la playa viendo como se bañaban algunos de nuestros compañeros. También recuerdo como nos llamaban "novatos del pre", los veteranos cuando llegamos al Preventorio, y como cantábamos: "¡Tres días p'a la vía! ¡Tres días p'a la vía!", cuando faltaba poco para marcharnos. También recuerdo los zapatillazos que nos daban las "señoritas". 
Adjunto una foto con la "seño" Matilde y unos cuantos compañeros del pabellón.
Muchos saludos para todos aquellos que se reconozcan en la fotografía.

Antonio D. del R.

Nuevo sabinoso

Hola Scila, yo  estuve allí en los veranos de 1.960 y 1.961, estuve en los pabellones 9A y 7A. Recuerdo las malas comidas del comedor, las duchas colectivas en el túnel de baños y el tiempo que pasábamos sentados en la playa viendo como se bañaban algunos de nuestros compañeros. También recuerdo como nos llamaban "novatos del pre", los veteranos cuando llegamos al Preventorio, y como cantábamos: "¡Tres días p'a la vía! ¡Tres días p'a la vía!", cuando faltaba poco para marcharnos. También recuerdo los zapatillazos que nos daban las "señoritas". 
Adjunto una foto con la "seño" Matilde y unos cuantos compañeros del pabellón.
Muchos saludos para todos aquellos que se reconozcan en la fotografía.

Antonio D. del R.

Nuevo sabinoso

Hola Scila, yo  estuve allí en los veranos de 1.960 y 1.961, estuve en los pabellones 9A y 7A. Recuerdo las malas comidas del comedor, las duchas colectivas en el túnel de baños y el tiempo que pasábamos sentados en la playa viendo como se bañaban algunos de nuestros compañeros. También recuerdo como nos llamaban "novatos del pre", los veteranos cuando llegamos al Preventorio, y como cantábamos: "¡Tres días p'a la vía! ¡Tres días p'a la vía!", cuando faltaba poco para marcharnos. También recuerdo los zapatillazos que nos daban las "señoritas". 
Adjunto una foto con la "seño" Matilde y unos cuantos compañeros del pabellón.
Muchos saludos para todos aquellos que se reconozcan en la fotografía.

Antonio D. del R.

18.1.13

Nada es blanco ni negro...

Todo depende del cristal con que se mire. Hace un tiempo contactó con el Blog, y conmigo, una persona que vivió directamente, tan directamente como nosotros, aquella época del Preventorio, los años finales de los cincuenta y los inicios de la década de los sesenta. Una persona que apenas tenía cuatro o seis años más que los niños más mayores y sin embargo tenía a su cargo un grupo de chavales como si de un adulto se tratase. Para aquella mujer, apenas una niña algo mayor que nosotros, ha debido ser un trauma encontrarse con nuestras historias, nuestros recuerdos, que seguramente nada tienen que ver con los suyos. Ha sido un descubrimiento que agradecemos porque nos permite el contacto con una realidad más cierta seguramente que los dudosos recuerdos de unos críos desmemoriados. Confiamos en mantener un diálogo con esta persona que nos arroje luz e información sobre tantas zonas oscuras del día a día del Preventorio. Agradecemos muy sentidamente que haya tenido la valentía de acercarse a nosotros, de escribirnos e incluso de enviarnos algún documento gráfico, como esta hermosa fotografía que incluimos, en la que queda de manifiesto aquella forma tan peculiar de "pasear" por el monte o por la playa, "sobre el propio terreno", con la cabeza entre las rodillas hasta la hora de volver. Sin rencor, gracias por habernos encontrado.

Nada es blanco ni negro...

Todo depende del cristal con que se mire. Hace un tiempo contactó con el Blog, y conmigo, una persona que vivió directamente, tan directamente como nosotros, aquella época del Preventorio, los años finales de los cincuenta y los inicios de la década de los sesenta. Una persona que apenas tenía cuatro o seis años más que los niños más mayores y sin embargo tenía a su cargo un grupo de chavales como si de un adulto se tratase. Para aquella mujer, apenas una niña algo mayor que nosotros, ha debido ser un trauma encontrarse con nuestras historias, nuestros recuerdos, que seguramente nada tienen que ver con los suyos. Ha sido un descubrimiento que agradecemos porque nos permite el contacto con una realidad más cierta seguramente que los dudosos recuerdos de unos críos desmemoriados. Confiamos en mantener un diálogo con esta persona que nos arroje luz e información sobre tantas zonas oscuras del día a día del Preventorio. Agradecemos muy sentidamente que haya tenido la valentía de acercarse a nosotros, de escribirnos e incluso de enviarnos algún documento gráfico, como esta hermosa fotografía que incluimos, en la que queda de manifiesto aquella forma tan peculiar de "pasear" por el monte o por la playa, "sobre el propio terreno", con la cabeza entre las rodillas hasta la hora de volver. Sin rencor, gracias por habernos encontrado.

Nada es blanco ni negro...

Todo depende del cristal con que se mire. Hace un tiempo contactó con el Blog, y conmigo, una persona que vivió directamente, tan directamente como nosotros, aquella época del Preventorio, los años finales de los cincuenta y los inicios de la década de los sesenta. Una persona que apenas tenía cuatro o seis años más que los niños más mayores y sin embargo tenía a su cargo un grupo de chavales como si de un adulto se tratase. Para aquella mujer, apenas una niña algo mayor que nosotros, ha debido ser un trauma encontrarse con nuestras historias, nuestros recuerdos, que seguramente nada tienen que ver con los suyos. Ha sido un descubrimiento que agradecemos porque nos permite el contacto con una realidad más cierta seguramente que los dudosos recuerdos de unos críos desmemoriados. Confiamos en mantener un diálogo con esta persona que nos arroje luz e información sobre tantas zonas oscuras del día a día del Preventorio. Agradecemos muy sentidamente que haya tenido la valentía de acercarse a nosotros, de escribirnos e incluso de enviarnos algún documento gráfico, como esta hermosa fotografía que incluimos, en la que queda de manifiesto aquella forma tan peculiar de "pasear" por el monte o por la playa, "sobre el propio terreno", con la cabeza entre las rodillas hasta la hora de volver. Sin rencor, gracias por habernos encontrado.

1.1.13

De nuevo Tomás



Hola Scila: te envio una nueva foto que he localizado en casa de mi padre. Debe estar tomada en Marzo o Abril de 1.958. No recuerdo el nombre de los niños que nos acompañan a mi hermano José y a mí (mi hermano es el segundo por la izquierda y yo el que estoy a la derecha al lado de la roca), por lo que estaría encantado de saber algo de ellos y, al mismo tiempo, comparar nuestras vivencias.

Observo, por la foto de Fernando de Tarragona, que debía haber más de una señorita Emilia. Pienso que eso puede explicar que yo hablara bien de la que me tocó en suerte y Fernando y algún otro compañero, mal de la que les tocó en desgracia a ellos.

Aprovecho para desearos a todos los Sabinosos un ¡MUY FELIZ 2,013!

Un abrazo.

Tomás M.

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